Cómo hacer una pulsera de macramé ajustable paso a paso

Una pulsera de macramé es un buen proyecto para empezar a crear bisutería: puedes hacerla con un solo color, personalizarla con cuentas y adaptarla a distintas muñecas mediante un cierre corredizo.

En este tutorial utilizaremos hilo encerado de 1 mm y un único nudo para formar el cuerpo de la pulsera: el nudo plano, también llamado nudo cuadrado. Al terminar, repetiremos ese mismo nudo sobre los extremos cruzados para crear el cierre ajustable.

Materiales

Para una pulsera sencilla de tamaño adulto, prepara:

  • Un tramo de 60 cm de hilo para la base.
  • Un tramo de 2 m de hilo para tejer los nudos.
  • Un tramo de 35 cm de hilo para el cierre corredizo.
  • Tijeras, cinta adhesiva y una regla.
  • Una aguja roma para esconder los extremos, si tienes una.
  • Dos cuentas pequeñas para decorar los extremos, opcionales.

Estas longitudes son un punto de partida. Si quieres una zona tejida más larga o haces los nudos muy separados, deja más hilo de trabajo. Antes de añadir cuentas, comprueba que el hilo pasa por sus agujeros.

Puedes elegir un solo color para toda la pulsera o utilizar otro tono en el cierre. En WABA Madrid encontrarás distintos colores de hilo encerado Linhasita de 1 mm.

Antes de empezar: conoce los hilos

El tramo de 60 cm será el hilo de base. Permanecerá en el centro mientras trabajas y sus dos extremos formarán la parte ajustable de la pulsera.

El tramo de 2 m será el hilo de trabajo. Al doblarlo por la mitad tendrás un extremo a la izquierda y otro a la derecha. Con ellos harás los nudos alrededor del hilo de base.

El tercer tramo se reserva para el cierre. Déjalo a un lado hasta que hayas terminado el cuerpo de la pulsera.

Paso 1. Prepara la zona de tejido

Extiende el hilo de base sobre una mesa. Marca aproximadamente 15 cm en su parte central: esa será la longitud inicial de la zona tejida. De este modo quedará hilo libre a ambos lados para construir el cierre.

Sujeta el hilo de base a la mesa con cinta adhesiva, sin cubrir la zona que vas a tejer. Busca el punto medio del hilo de trabajo de 2 m y colócalo por debajo del hilo de base, justo donde comenzará el tejido. Deja una mitad a cada lado.

Antes de hacer muchos nudos, comprueba que los dos extremos de trabajo tienen una longitud parecida. Si uno queda mucho más corto, te faltará hilo en ese lado antes de terminar.

Paso 2. Aprende el nudo plano

El nudo plano se hace en dos mitades. Una empieza por la izquierda y la otra por la derecha.

Primera mitad:

  1. Pasa el hilo de trabajo izquierdo por encima del hilo de base, formando un «4».
  2. Lleva el hilo de trabajo derecho por encima del extremo izquierdo que acabas de mover.
  3. Pasa el hilo derecho por debajo del hilo de base y sácalo por el hueco del «4».
  4. Tira suavemente de ambos extremos de trabajo para ajustar.

Segunda mitad:

  1. Ahora empieza por la derecha: pasa el hilo derecho por encima del hilo de base, formando un «4» invertido.
  2. Lleva el hilo izquierdo por encima del extremo derecho.
  3. Pasa el hilo izquierdo por debajo del hilo de base y sácalo por el hueco que queda a la derecha.
  4. Ajusta los dos extremos.

¡Ya has hecho un nudo plano completo! La clave es alternar el lado por el que empiezas. Si repites siempre la primera mitad, el tejido comenzará a girar en espiral.

Paso 3. Teje el cuerpo de la pulsera

Repite el nudo plano hasta llegar a la longitud que marcaste. Procura ajustar cada nudo de manera parecida: no hace falta tirar con toda tu fuerza, pero sí evitar que unos queden sueltos y otros excesivamente apretados.

Detente de vez en cuando y coloca el tejido sobre la muñeca. Para esta versión, una zona tejida de unos 15 cm puede servir como referencia, pero la medida adecuada depende de quién vaya a llevar la pulsera y del aspecto que quieras darle. Recuerda que el cierre también ocupará espacio.

Si decides añadir una cuenta central, introdúcela en el hilo de base cuando llegues al punto deseado. Haz uno o dos nudos planos después de la cuenta para sujetarla. Comprueba previamente que el hilo atraviesa el agujero sin forzarlo.

Paso 4. Remata los extremos de trabajo

Al terminar el cuerpo, los dos extremos largos con los que has tejido ya no se necesitan. Pásalos por el reverso de varios nudos con una aguja roma y recorta el sobrante. Hazlo con cuidado para no cortar el hilo de base: sus dos extremos deben quedar libres para que el cierre se pueda mover.

Tira suavemente del tejido para comprobar que el remate se mantiene en su sitio antes de continuar.

Paso 5. Haz el cierre corredizo

Curva la pulsera hasta acercar sus dos extremos libres. Colócalos uno junto al otro, apuntando en direcciones opuestas, de modo que se solapen. Sujétalos provisionalmente con cinta.

Toma el tramo de 35 cm que reservaste para el cierre. Pon su punto medio debajo de los dos hilos solapados. Ahora haz tres o cuatro nudos planos alrededor de ambos, como si los dos hilos centrales fueran una sola base.

El pequeño tramo de nudos que acabas de formar será el cierre. Esconde y recorta los dos extremos con los que lo tejiste. Ten cuidado de no fijarlos a los hilos interiores: estos deben poder deslizarse.

Paso 6. Ajusta la abertura y coloca los topes

Prueba el cierre antes de cortar nada más. Al tirar de los extremos libres, la pulsera debe cerrarse; al separar el cuerpo de la pulsera, debe abrirse lo suficiente para pasar por la mano.

Cuando estés conforme con la abertura máxima, haz un nudo simple en cada extremo libre. Estos nudos funcionan como topes para que los hilos no se salgan del cierre. Puedes colocar una cuenta antes de cada tope si quieres un acabado decorativo, siempre que su agujero admita el hilo.

Solo entonces recorta el sobrante. Abre y cierra la pulsera varias veces para comprobar que los extremos se mueven y que los topes no atraviesan el cierre.

Tres problemas frecuentes y cómo solucionarlos

El tejido gira sobre sí mismo. Probablemente estás empezando todas las mitades del nudo por el mismo lado. Alterna izquierda y derecha para obtener nudos planos.

Los lados de la pulsera se ven desiguales. Revisa la tensión de los nudos. Ajusta cada uno de forma gradual y compara el ancho del tejido mientras avanzas.

El cierre no se desliza. Comprueba que los hilos interiores no han quedado atrapados al esconder los extremos del cierre. Los nudos deben sujetarlos, pero permitir que se muevan.

Ya tienes una pulsera ajustable hecha a mano. Cuando domines esta versión de un solo color, prueba a cambiar el color del cierre, añadir una cuenta central o repetir el diseño con hilo encerado de 0,5 mm para conseguir un acabado más fino.